Bitacoras.com Un PoCo De CaRLoS ZiOk: mayo 2008

sábado

El acuario de los Badis y curiosidades

El acuario donde mantengo los Badis Badis, es un acuario pequeño, un acuario que ya desde el principio me parecía bastante limitado para esta especie, no obstante el único donde podrían estar solos, bueno, solos o casi solos, ya que conviven con un Caracol manzana adulto, una horda de melanoides y Neocaridinas (No me pregunteis la especie).

Pasada por Photoshop, quizás ahora ya no es tan de estar por casa, clickeala para verla con detalle.

Por su carácter voraz y acechador ya desde el principio también me percate de que la població de Neocaridinas se estancaría, ya que las crias serían parte del alimento de los Badis, sin embargo tengo otra población en otro acuario y espero que prospere, por lo que no me preocupaba demasiado. La convivencia con ellas es perfecta, para mi sorpresa los Badis no les atacan ya que son en tamaño mucho mayores al tamaño de su boca, pero supongo y casi tengo la seguridad de que a las crias las atacarán sin piedad, por ese marcado caracter depredador que tienen los Badis.



De todos modos, el acuario es bastante reducido, solo 20 litros y para evitar problemas he dispuesto una infinidad de recobecos a partir de troncos, piedras y cocos, con lo que puede que a parte de asegurar que cuando el macho presione a la hembra esta le haga dos quiebros entre las cuevas y se zafe, también asegure la supervivencia de algunas gambitas pequeñas que se escondan en otros sitios inaccesibles.



Por otro lado, la hembra y el macho se llevan bien, son pocos los momentos en que el macho le hace presión a la hembra, y muchos los momentos en los que estan juntos y tolerandose, incluso cuando comen.

Otra de las curiosidades, es que hoy me acabo de dar cuenta de la capacidad de estos peces para regular el Oxígeno en la sangre. Había leido que son peces de aguas estancas y calmas, a veces poco oxígenadas, pues bien, con el aumento de las temperaturas, y una capa de flotante en superficie, la población de melanoides y gambas, un acuario sin filtro, sin movimiento de agua en la superfice y con aireador (apagado), el Oxígeno es limitado.
Pensé que era poco significativo al fin y al cabo son dos peces bastante pequeños, pero estos dias les notaba la respiración acelerada, erroniamente supuse que eran peces de un nivel metabólico alto y que por eso respiraban así.
Hoy por la mañana, al darles de comer, empecé a ver algo que me dejo pensando, ambos peces, subian hacía la superficie, y se quedaban quietos inclinados mirando a la luz, medio minuto, y volvian a bajar al suelo a comer grindal, otro minuto o dos, de nuevo volvian a subir, y volvian a bajar... y así sucesivamente... un comportamiento así de extraño, me hizo empezar a dar vueltas a la cabeza, y les encendí el aireador... (poco efectivo) al rato les hice un cambio de agua del 50% y la sorpresa es que han dejado de tener ese comportamiento, la respiración es mucho más lenta de lo que les había visto hasta ahora.


Que tiene de asombroso? bueno pues que un pez que no controla el oxígeno así, hace actividad normal a su ritmo metabólico y cuando el oxígeno es ya muy poco, boquea en la superficie como opción extrema de supervivencia, estos peces son capaces de seguir dessarrollado su actividad, dosificando y optimizando el poco oxígeno que tengan sin sufrir ningún estrés añadido, controlan la situacion.

Un saludo!!

jueves

El día a día de los Badis

Despues de estos días de aclimatamiento, ya he tomado la determinación de intentar hacerles criar si es que tengo una hembra y un macho.

Lo primero que hice, ya ayer, fué alimentarlos abundantemente, en dos sesiones tarde y noche, primero les dí grindal y luego larva roja congelada, el objetivo es conseguir que la hembra empieze a ponerse gordita, y que el macho pille fuerzas, pues será él el que luego deba cuidar la freza y estar bien alimentado para no tener malas tentaciones.

Hoy aprovechando las bajas presiones atmosféricas por las que pasaba mi ciudad, he hecho un cambio de agua del 40 % y he vuelto a alimentarles, con grindal y larva. Cabe destacar que la semana de acondicionamiento a sido a base de grindal y tubifex vivo.

Esta noche seguramente volveré a alimentarlos, pero esta vez menos, tengo que calcular hasta que punto puedo cebarles o los alimento demasiado, son peces no demasiado voraces que pararán de comer si no tienen hambre, y con la comprovación ensuciaré menos.

Hoy les he hecho unas fotos, ahí van:


Un saludo a todos!

sábado

El septimo pez más pequeño: Heterandria formosa (Girard, 1859)



Introducción.

De la familia de los Poeciliidae, y dentro del género Heterandría, Heterandría Formosa es una de las 9 especies del género.
Este pequeño poecilido es uno de los peces de agua dulce más pequeños del mundo, y no es para menos, pues el tamaño más grande lo posee la hembra con 3,6 cm. Aunque personalmente no he visto nunca ninguna de más de 3 cm., el macho mucho menor en tamaño raramente alcanza los 2 cm. bajo mi experiencia en acuario.


Heterandria formosa


Distribución geográfica.

Heterandria Formosa habita en Norte América en las regiones de Loussiana, Georgia, Alabama, Florida, Carolina del sur y del Norte, llegando hasta Virginia. Su amplia distribución latitudinal nos indica que es un poecilido que tolera o mejor dicho, necesita “hibernar”, y hablo de hibernación en Poecilidos cuando me refiero a la necesidad que tienen algunos poecilidos de climas templados de tener épocas frías y épocas cálidas.

Por esta razón, los mantengo todo el año sin calefacción, afortunadamente el clima en mi ciudad sería el equivalente al clima de Florida o Carolina. De este modo dejamos que se cumplan los ciclos vitales del pez, y no aceleramos su envejecimiento a marchas forzadas.




Descripción.

Heterandria Formosa es un pez muy singular, lo primero que nos llama la atención es su tamaño, seguidamente nos preguntamos como un pez tan pequeño puede albergar tantos detalles en tan poco espacio, y finalmente nos damos cuenta de que pese a ser un pequeño pez, es en realidad un gran pez. Y efectivamente así es, de color dorado, el cuerpo muestra una trama vertical de líneas obscuras desde la aleta dorsal hacía la anal que a mitad del cuerpo chocan con una línea transversal negra que va desde la boca a la aleta caudal a partir de esa línea el cuerpo pasa a ser blanco en la zona ventral. Presenta en la aleta anal y dorsal una mancha muy pequeña blanca, rodeada por otra negra, y finalmente un tono rojizo que acaba de llenar el espacio en la aleta para que un ribete negro acabe de bordear la aleta.

Hetrandria formosa Hembra.

La diferenciación sexual, viene dada sobretodo por el órgano reproductor masculino de los poecilidos (gonopodio), que en el caso de la especie es bastante desproporcionado respecto al cuerpo si se compara con un Guppy por ejemplo, pero el mayor tamaño de la hembra también ayuda a diferenciarlos.

Heterandría formosa Macho.


Mantenimiento.

Como comenté anteriormente, el pez es de pequeño tamaño, necesita ciclos de temperatura, es bastante calmado y tiene la boca pequeña, lo que le hace un pez de mantenimiento específico o prácticamente. Pues el hecho de tener un reducido tamaño, nos hace descartar a compañeros que puedan comérselo, no hay demasiados peces tropicales que toleren temperaturas mínimas de 14 ºC y a la vez aguanten temperaturas máximas de 28 -30ºC, es un pez al que no le gusta el movimiento excesivo en el acuario y además su boca pequeña le limita mucho la alimentación.
Esto y otras características hacen que actualmente mantenga una colonia en un 60 litros, junto a Neocaridinas, un Ancistrus y guppies (estos últimos resistentes a temperaturas de 14 ºC por selección natural), aunque a su favor debo decir que en la zona superior del acuario la temperatura en invierno puede ser de unos 20 ºC a causa de los fluorescentes.



El agua es dura, el acuario consta de un gran tronco central en el que se ha creado una micro flora y fauna, de la que vive la colonia de Heterandrias, por otra parte está densamente plantado. De modo que en el acuario hay dos distribuciones diferenciadas, Neocaridinas y Heterandrias entre el musgo y la Chladoflora en la parte baja más sombría y guppies por la parte alta y más iluminada. El acuario tiene 4 tubos fluorescentes de 15 W.

Alimentación.

La alimentación tiene pocos misterios, la especie se adapta bien a comer cualquier cosa comestible y si es de gran tamaño se esforzará por picotearla hasta que pueda hacerse con un trozo, además pasa el día picoteando en la pradera de Chladoflora y musgo supongo en busca de pequeños infusorios. La alimentación que reciben en mi caso concreto a menudo es escama, más o menos triturada, guindal vivo, tubifex muy excepcionalmente, o larva roja congelada.

Hembra de Heterandria formosa comiendo.


Comportamiento.

El comportamiento no difiere demasiado del de un guppy, salvo por la posición que toma en el acuario, los machos buscan insistentemente a las hembras y muestran territorialidad cuando otro macho insiste en rondar la zona que otro regenta.
Dos machos luchando frente a una hembra.

Reproducción.

Como no podía ser de otro modo, la reproducción es ovovivípara, es decir los huevos eclosionan justo antes del parto, por lo que es el alevín ya formado el que expulsa la hembra. El macho intentará cortejar a la hembra poniendo en tensión sus aletas, mostrándole la mejor de sus libreas, en cualquier caso, a la hembra le guste o no, va a recibir una descarga de esperma, pues inmediatamente y cual rayo en tormenta primaveral, el macho le introducirá su gonopodio, que descargará esperma dentro de la hembra y fecundará interiormente sus huevas. La hembra irá poco a poco soltando los alevines en intervalos de varios días entre 14 y 77 dice la bibliografía, yo no he determinado los intervalos y me atrevería a decir que las hembras paren poco a poco y constantemente durante su vida sexual, algo que le diferencia por ejemplo de las hembras de Guppy, que sueltan a todos los alevines formados en un periodo de dos a cuatro horas y pasan otro periodo de gestación. Posteriormente al parto, la hembra puede guardar reservas de esperma en su interior para próximos partos, una estrategía natural por si se da el caso de que deben pasar un periodo largo sin machos. Finalmente los alevines nadan libremente por el acuario, desde muy jóvenes ya se les distingue la coloración de la especie y picotean infusorios creciendo sin problemas. Los padres no son depredadores de sus propios hijos y pronto se forma una harmoniosa colonia.



Cria de Heterandria formosa

Texto y fotos realizados por: Carlos García Pérez

lunes

Badis badis badis (Hamilton, 1822)



Badis Badis o pez camaleón enano, son algunos de los nombres, científicos o comunes que recibe este característico y pequeño pez.



Badis badis hembra curioseando

Originario de Asia (India) y descrito por Hamilton en 1822, ha sido un pez que ha estado rodeado siempre de ciertas confusiones en cuanto a su clasificación y la de su género, dándose confusiones entre este y el Dario dario. En la actualidad parece ser que son dos géneros diferentes y que dentro del género Badis, hay cerca de 22 especies diferentes muchas de las cuales en la antigüedad se atribuían a una sola y de ahí ese sobrenombre de pez camaleón, ya que se creía que el pez cambiaba de color y no que se trataran de varias especies diferentes.

El hábitat del pez se localiza sobretodo en cursos de agua calma, sin apenas movimiento, e incluso en aguas estancadas, muchas veces poco oxigenadas o de calidad relativamente mala. Por eso podríamos decir que no tiene demasiados problemas con las características del agua, aunque siempre es interesante que el agua esté en buenas condiciones con el fin de evitar posibles problemas.



Hembra de Badis badis

Caracterizaríamos al pez como un pez de pequeño tamaño, alargado y comprimido lateralmente, de coloraciones pardas y que dejan entrever ciertos colores como el azul y el rojo, como se puede apreciar en la foto. Hay que destacar que la coloración en el macho se intensifica en época de cortejo, llegando a hacer gala de unos colores extraordinarios.
Respecto a su comportamiento en acuario, por lo que he podido observar, es un pez bastante tímido y quieto, sin embargo, y contra todo pronóstico al observar ese carácter tímido, es muy curioso, y no dudará en recorrer el acuario de punta a punta, visitando cada rincón, siempre y cuando se sienta seguro y no intimidado por la presencia humana.



Macho de Badis badis


A la vez, es bastante quisquilloso con la comida, si su amplia tolerancia a las distintas aguas nos hacía pensar que era un pez fácil de mantener para principiantes, en la alimentación nos damos cuenta de que es un pez que requiere alimento vivo, por lo que tendremos que tener cepas de grindal, tubifex, larva, artemia o nauplios, y puede llegar a aceptar larva roja congelada, aunque depende mucho del individuo y de la costumbre, por lo general, prestan atención al alimento al caer pero al percatarse de que no se mueve desisten. Por otra parte cabe destacar el pequeño tamaño de su boca depredadora. Y digo depredadora, porque sus genes de perca se ponen de manifiesto a la hora de comer, acercándose lentamente a la presa, y atacando rápidamente, más que alimentarse, este pez caza.

De la reproducción por ahora no he podido observar nada, sin embargo parece ser que desovan en cuevas y que el macho cuida de la freza, cuando lo vea completaré el artículo. De momento parece ser que escogí bien al macho y la hembra puesto que no parece haber rivalidad entre ellos y van juntos de un lado al otro, a parte de otras evidencias tales como un mayor tamaño en el macho, una mayor coloración o la falta de redondez en el vientre del mismo.

Un saludo!!
Texto y fotos realizados por Carlos García Pérez

sábado

LOW TECH O HIGH TECH?

En la actualidad a causa del aumento de los conocimientos sobre las plantas, sus procesos metabólicos y la fisiología vegetal, se tiende a llevar a extremo la producción o crecimiento vegetal en un acuario.

Esto en mi opinión, es un extremo y por tanto poco interesante, ya que a mayor velocidad, mayores peligros.
Me explicaré, las plantas varían la velocidad de los procesos metabólicos en función de ciertas variables, como pueden ser la cantidad de lúmenes, la disponibilidad de elementos nutritivos, la temperatura, el pH, etc…

Por lo que dotar a las plantas de todos esos elementos en exceso no hace más que acelerar su proceso metabólico que acaba como consecuencia en el mejor de los casos en una mayor “producción” vegetal, o para que nos entendamos en un crecimiento exagerado respecto al tiempo.
Y digo en el mejor de los casos, porque controlar una situación a altas velocidades, es más complicado que controlarla a velocidades menores y por tanto detectada una anomalía, tenemos menos tiempo para corregirla antes de que se agrave de sobremanera, que si el metabolismo de nuestras plantas es más bajo.

Es por tanto a mi parecer algo arriesgado llegar a ese extremo a la vez que innecesario, porque como he dicho en el mejor de los casos tendremos un crecimiento exagerado que nos llevará a hacer podas semanales y tirar lo obtenido mientras que el riesgo de desequilibrios, deficiencias y toxicidades es mayor.

Y como veis es tan malo un extremo como el otro, porque si tan malo es dotar a nuestras plantas de todo lo necesario en exceso, también lo es no dotarlas de lo suficiente, haciendo por tanto que la situación sea desfavorable y dando pie a enfermedades, desequilibrios, algas y deficiencias.

Pero, cual es el límite de lo necesario? Es más fácil pasarse y tener un crecimiento desmesurado?

Bueno, en mi opinión, hay un margen grande entre el límite necesario y la moda actual de sobre alimentar a las plantas y es dentro de ese margen donde vamos a tener menos problemas, ya sea con deficiencias, con toxicidades, con algas u otras situaciones indeseables.

Ya que conocemos, en parte, bastante de la biología de las plantas y de todo lo que comporta mantenerlas, usemos esos conocimientos a nuestro favor e intentemos no hacer de ellos una arma de doble filo.

La iluminación:

Por todos es sabido que la luz es una de las herramientas por la que la planta inicia los procesos metabólicos en los que de materia inorgánica formará materia orgánica, procesos metabólicos por los que de nutrientes inorgánicos o minerales formará tejidos orgánicos y vegetales que entre otras cosas darán ese crecimiento vegetal.

La ecuación en esencia es sencilla:

luz + nutrientes = crecimiento vegetal.

Pero a más luz, más nutrientes y más crecimiento vegetal. El problema es saber cuanta luz y cuantos nutrientes hacen falta para que la ecuación no tenga déficit ni exceso.

Es bastante común que el acuarista experimentado caiga en el error de poner mucha luz inicialmente, y seguir una rutina de abonado a unos ritmos frenéticos. A priori las plantas responden con un crecimiento excelente, pero el acuarista experimentado no tiene en cuenta ni el descenso de lúmenes producto de la vida de las lámparas, ni la acumulación de ciertos nutrientes, ya que las plantas no los consumen por igual, pero además cada planta los consume de una manera particular.

Por lo que con el paso del tiempo, las plantas muestran toxicidades de alguno de los micro elementos, ya que a causa de la bajada de lúmenes el consumo es menor, pero además se están acumulando ciertos elementos traza que en función de cada acuario, la luz, los tipos de plantas, la cantidad, la temperatura, el pH, etc… serán unos u otros.

A tales velocidades metabólicas es un porcentaje alto de las plantas el que muestra generalmente los síntomas de la toxicidad, el ritmo de colonización de las algas también es mayor y el desequilibrio se da en menos tiempo y por tanto más rápido.

Por lo que a menudo vemos acuarios con ciclos, un periodo de tiempo en el que todo es estupendo y otro periodo en el que está desastroso, cambios de agua, intentar saber cual es la causa y más problemas, hasta que de vuelta hacen un reset y sustituyen a base de cambios de agua todos los problemas, mecánicamente quitan las algas con la ayuda de peces, caracoles y/o gambas y vuelta a comenzar.

Por contra en el otro extremo uno de los errores más corriente en principiantes, es la carencia de luz y nutrientes, generalmente por la desinformación y la comercialización de acuarios con luz que aunque no insuficiente roza el límite.
No tarda mucho el acuarista principiante en entender que las plantas naturales son una ayuda en el mantenimiento de peces a parte de embellecer el acuario.
Pero en su intento por mejorar y crecer en el acuarismo se encuentra con poca información o información errónea. Lo primero que se le dice es que para poner plantas necesitará abono, con lo que el comerciante le cuela junto con las plantas adquiridas, abono líquido comercial, con pretextos como que los primeros días hace falta más para que se establezcan, o con frecuencias de abonado que no se adaptan a la situación del acuario ya sea por la carencia de luz o por la falta de cambios frecuentes de agua u otras.

En definitiva problemas.

Que cantidad lumínica nos va a mantener en un termino medio?¿

Por lo general en la bibliografía se recomienda una cantidad de iluminación de unos 0,55 – 0,75 Watts/litro durante un fotoperiodo de 12 horas diarias. Si, ya sé que los Watts no son la unidad más recomendable para medir la iluminación, los lúmenes serían más correctos, pero cuantos tenemos en casa luxímetros o fotómetros? Por el contrario cuantos sabemos de cuantos Watts son nuestras lámparas fluorescentes T8?

En definitiva, usaremos Watts/ litro porque a pequeña escala como puede ser un acuario, el error no es grave.

Bueno se considera que entre 0,50-0,75 Watts/l el crecimiento de la planta es positivo, es decir, existe crecimiento y además no es excesivo ni desmesurado.

Los nutrientes, el agua y el sustrato.

Es tan bien uno de los factores más importantes de la ecuación anterior

Luz + nutrientes = crecimiento vegetal

Los nutrientes son importantísimos para el desarrollo de las plantas, y podemos clasificarlos en dos tipos:

Macro nutrientes: Son aquellos elementos necesarios, que se consumen en mayor medida por parte de la planta. El Nitrógeno, el Fósforo y el Potasio serian los llamados macro elementos principales el Magnesio, el Calcio y el Azufre serian los llamados macro elementos secundarios.

Micro nutrientes: Son aquellos elementos también necesarios, pero que tienen un consumo muy inferior y casi ínfimo si los comparamos con los macro nutrientes en algunos casos, pero que no por ello dejan de ser esenciales para nuestras plantas. Hierro, Manganeso, Zinc, Boro, Cobre, Molibdeno y Cloro.

Ahora bien, todos estos nutrientes por lo general son absorbidos por las raíces de las plantas, disueltos en forma iónica en el agua, a través del sustrato.

Y es aquí donde encontramos la unión de los tres elementos del título del apartado, nutrientes, agua y sustrato.

Los elementos antes citados como nutrientes deben de estar en forma iónica para poder ser absorbidos por la planta.

Generalmente nosotros en forma de abono o agua mineral agregamos los nutrientes en forma de sales, que se disocian en el agua dando iones que pasan a formar parte del agua o del complejo de intercambio iónico que forma el sustrato.

Que es el complejo de intercambio iónico?

Los sustratos a parte de ser un buen soporte para el anclaje de las plantas son el medio por el que se van a mover los nutrientes antes de llegar a nuestras plantas. La mayor parte de los nutrientes entran en la planta por las raíces y con la maduración del sustrato, la descomposición lenta de la materia orgánica (las heces de los peces o microorganismos u hojas muertas, etc…), en nuestro acuario se forman agrupaciones entre las partículas del suelo y partículas de materia orgánica mineralizada o en proceso, que tienen la capacidad de retener iones e intercambiarlos con el agua del acuario.

Estos iones están en constante intercambio con la solución del agua, equilibrándose.

Podríamos decir entonces que estos complejos de intercambio cercanos a las raíces de las plantas son como almacenes distribuidores de iones que aseguran que a nuestras plantas no les falten los iones necesarios mientras estén disponibles para los complejos.

Imaginemos que nuestro sustrato es ya maduro, y contiene todos los elementos necesarios para las plantas, retenidos por los diversos complejos formados. Por más que agreguemos soluciones nutritivas esos iones quedarán en el agua, y hasta que las plantas no consuman los cercanos a sus raíces, el complejo formado en el sustrato no cederá más iones a la solución cercana a las raíces, y los iones del agua no se fijarán de nuevo en el complejo.

Por tanto podríamos decir que las plantas consumen los nutrientes del sustrato y que el sustrato se abastece del agua del acuario, no estaríamos mintiendo demasiado, porque mayormente es así, aunque los nutrientes pueden pasar desde el agua también a través del sustrato a las raíces sin necesidad de pasar por estar retenidos en un complejo.

O sea que una de las funciones de este complejo en un acuario será la de dosificar los nutrientes a nuestras plantas y que no varíen demasiado en disponibilidad según las variaciones en los aportes de nutrientes o cambios de agua.

Una manera de ayudar a la formación de un buen sustrato es haciendo uso de diferentes partículas neutras de entre 1mm y 3 mm, algunos expertos agregan arcillas que ayudan a formar estos complejos, pero con paciencia y tiempo estas arcillas y limos se acaban formando en el acuario sin necesidad de agregarlas mediante la mineralización de la materia orgánica.

También es positivo introducir microorganismos tales como caracoles y concretamente de la especie Melanoides tuberculata que ayudarán a la oxigenación del sustrato, la circulación del agua y a la mineralización de la materia orgánica, evitando así zonas de descomposición anaerobia.

Otra cuestión importante ya que hablamos del agua es que el pH se mueva entre 6 y 7, en estos rangos de pH la disponibilidad de la mayoría o la totalidad de nutrientes esenciales se encuentra en mayor o menor medida en formas asimilables para las plantas, en valores diferentes nos podemos encontrar con que a pesar de aportar y tener nutrientes en el sustrato y la solución del agua estos se encuentren en formas insolubles de modo que al no estar en formas iónicas no pueden ser asimilados por las plantas.

Viendo el panorama ahora llega la pregunta, entonces cuantos nutrientes aporto para no sobre abonar ni quedarme corto?

Bueno esta es la gran pregunta sin respuesta, o mejor dicho la pregunta de tan múltiples respuestas como diferentes acuarios existen en el mundo.

Al tener una iluminación concreta, y unas plantas concretas y particulares también nos encontramos con que el abonado de nuestro acuario será muy particular.

Ante esto tenemos que tener en cuenta la siguiente frase:

Nos vamos a quedar menos cortos si nos faltan micro nutrientes de lo que nos pasaríamos si nos sobraran micronutrientes.
Dicho de otro modo, entre no tener micro nutrientes y los necesarios hay mucho menos que entre tener micro nutrientes y pasarnos, ya que pasarnos nos podemos pasar infinitamente y cuando nos damos cuenta de la toxicidad, efectivamente nos hemos pasado de mucho.

Entonces seguimos sin saber cuantos nutrientes tengo que aportar...

Pues teniendo en cuenta que los requerimientos nutritivos de mis plantas son normales porque mi luz no es excesiva, y teniendo en cuenta que puedo aportar micro nutrientes aportando agua de la red o agua mineral, y que por otro lado el sustrato y los complejos me darán un margen de seguridad, me dedicaré solo a controlar los macro nutrientes.

El Nitrógeno, por lo general sabemos que una tasa mayor a los 50g/l empieza a ser amenazante para los peces. En el mercado hay tests que me dirán si estoy en un buen margen o no, por lo general en un acuario con plantas y peces, hay un equilibrio o hay excedente, si hay excedente se controlará a base de cambios de agua, y si extraordinariamente mis plantas necesitan más deberemos aportar en forma de abono.
Lo mejor en estos casos es ver que otro elemento tiene un mayor consumo en relación al resto, y adicionar la sal que tenga ambos elementos. Por ejemplo si tenemos deficiencia en Nitrógeno y vemos que hay un consumo importante de Potasio, pues adicionaremos Nitrato de Potasio.

Con el resto de macro elementos sucede lo mismo, solo añadiremos más si se evidencian deficiencias, hojas retorcidas, hojas más pequeñas de lo normal, tallos finos y raquíticos, clorosis en hojas o necrosis (tejido muerto en las hojas), etc.

Por lo general añadiendo con cada cambio de agua, una cantidad de agua mineral igual al 10% del acuario, es raro ver deficiencias, aún así a veces surgen y es entonces cuando si hace falta saber según la deficiencia que es lo que falta en nuestro acuario y es entonces cuando si tenemos la luz suficiente tendremos más tiempo para pensar que si tenemos luz en exceso.
Para el abonado no hay una regla, cada acuario tiene un consumo diferente de nutrientes.

Volviendo entonces a la pregunta:

Cuantos nutrientes aporto para no sobre abonar ni quedarme corto?

Pues es sencilla la respuesta, debes abonar los nutrientes justos para que no haya exceso ni déficit hasta la próxima vez que abones. Solo encontrando uno de los límites del margen podrás saber más o menos que cantidad aportar en tu acuario.

El CO2

Pues para la sorpresa de muchos también es posible un acuario sin CO2 o mejor dicho un acuario sin inyección artificial de CO2.

Los peces e incluso las plantas están en constante respiración eso hace que haya un consumo constante de Oxígeno y por tanto un aporte constante de CO2. Con una iluminación normal el consumo de CO2 por parte de las plantas también será menor.

En este caso casi podríamos asegurar que el CO2 será un limitante, porque si ponemos CO2 con una iluminación normal se notará un crecimiento vegetal, pero añadir más CO2 del que una planta puede consumir para un luz determinada y unos nutrientes determinados a pequeña escala no es tóxico, sin embargo si añadimos más nutrientes de los que una planta puede consumir, a la larga si son tóxicos. Y lo mismo pasa con la luz, si damos más luz que nutrientes ponemos en disponibilidad de las plantas, mostrarán deficiencias y las dañaremos.

Por tanto es un factor con el que podemos jugar si queremos que crezcan más o menos las plantas, eso si, CO2 seguro que tendrán siempre, ya sea por el intercambio con la atmósfera o por la respiración de los seres vivos que haya en el acuario.
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