Bitacoras.com Un PoCo De CaRLoS ZiOk: octubre 2008

viernes

Dominancia en el ambiente

Dos machos de A.eremnopyge, hermanos, tienen una contienda en el centro del acuario, una imagen habitual ya en casa, pero también habitual en las relaciones comunes entre apistogrammas.



Tanto es así, que el Doctor Uwe Römer, edita en el Atlas Mergus distintas fotografias de individuos de la misma especie más o menos dominantes, hecho que no ha de extrañar, pues es bien conocido que los ciclidos cambian su coloración corporal según su estado de ánimo, y por tanto es bueno o por lo menos de agradecer, tener referencias de individuos dominados y dominantes, agresivos o neutrales.

Lo descrito en fotografias por tanto es un estado de ánimo generalemente y por eso momentáneo, ahora bien, en el caso de la foto, este efecto de dominación es una parte del ambiente y no un estado pasajero producto de una circunstancia esporádica.
Un estado de dominación permanente que se convierte en un componente importante e influyente del ambiente y que afecta al crecimiento de uno de los peces.

Si nos fijamos en la foto, el individuo de la izquierda, es mucho más colorido (anecdoticamente), pero desde pequeño ha ido por detrás del individuo de la derecha, a la hora de comer ha comido menos y peor, siempre amenazado, y entre tanto, siempre ha estado medio escondido intentando eludir confrontaciones, esto le ha hecho ser menor en tamaño, nadar menos y desarrollarse peor pero incluso le ha hecho dejar de desarrollarse plenamente, pues es característica de la especie tener unos primeros radios de la dorsal o los radios externos de la caudal más desarrollados y nuestro individuo desfavorecido no ha podido expresar este caracter.



Una muestra más de muchas de que el fenotipo es el resultado del genotipo y el ambiente y que a veces aunque casi la totalidad del ambiente sea el mismo, un hecho normal en la especie como la ausencia o exceso de dominancia puede ser muy decisivo.

Texto y fotografias de Carlos García Pérez

sábado

Uno de los grandes: Apistogramma elizabethae

Apistogramma elizabethae, Kullander 1980

Introducción.

En un mercado en el que la diversidad de especies de Apistogrammas en oferta son realmente limitadas, también encontramos a veces especies raras y que alcanzan precios exorbitantes, así ha sido desde que tengo afición por los Apistogrammas y así seguirá siendo, pues es normal que especies menos abundantes y más delicadas en cautiverio alcancen precios mayores.

Desde que inicié mi hobby por los apistogrammas siempre hubo un hito para mi, una especie inalcanzable, a veces por la ausencia otras por su precio, pues era sin diferencia el Apistogramma más caro, llegando a verlo en lista a 120€ la pareja.
En este caso su precio de compra fue mucho menor en parte gracias al mercado que poco a poco se va abriendo, pero también gracias a Francesc que hizo posible el pedido a ese precio, desde aquí mis agradecimientos.

El apistogramma elizabethae debe su nombre a Elizabeth Cabot la mujer de K.Agassiz y en honor a ella le puso Kullander ese nombre, ya que el pez en concreto se parece al Apistogramma Agassizii.



Distribución.

Este Apistogramma se encuentra en algunos tributarios del río Uaupés, como el rio Tipiquié, el Igarapé Ira o su tributario Igarapé Cucurá. Todos ellos obviamente son parte de la compleja red de ríos amazónica.

Hábitat.

El hábitat del Apistogramma elizabethae es amplio, ya que durante las épocas de lluvias se encuentra en aguas profundas y relativamente claras, con pH's de 4,5-4,7, es decir, aguas considerablemente ácidas y con temperaturas entre 26-27ºC. Mientras que en épocas en las que los rios van menos cargados de agua le encontramos en aguas negras aunque también con los mismos valores, en cualquier caso, los compañeros varían, ya que en época de lluvias puede vérsele conviviendo con Dicrossus sp, Aequidens sp, Crenicichla sp, Laetacara sp, M.festivus, Brycon sp, Copella sp, Pimelodus sp, etc. Mientras que muchos de los peces nombrados desaparecen de la zona cuando el rio a penas lleva varios decímetros de agua.
Un dato curioso es que se sabe que migra, o eso cuenta el Dr. Uwe Römmer en su atlas Mergus, con lo que dice, se hace muy difícil confinarlo a una región concreta o un tipo de agua y situación específica, es decir, es difícil definir su hábitat y su distribución.

Ya en casa.

Aspecto.

Lo primero que llama la atención es su aspecto, tanto de forma como de coloración, nos encontramos ante un pez de gran belleza y con características peculiares múltiples unidas en un mismo Apistogramma.



En primer lugar, podemos apreciar su cola en forma de lira, aunque no será fácil verla desplegada y fotografiar el momento aún menos, el grado de excitación del pez debe de ser muy grande para que ponga en tensión todos los radios de su caudal. Eso sí, una vez lo ves te das cuenta de que tienes delante uno de los Apistogrammas más bellos, la cola de lira tiene ribetes transversales y longitudinales al más puro estilo A.Uaupesi pero con una lira mucho más exagerada. Siguiendo por las aletas, nos encontramos con una dorsal que nada tiene que envidiar a A.cacatuoides, A. sp.mámore o A.eremnopyge por decir algunos, pues también tiene los primeros radios más desarrollados que el resto, la aleta dorsal acaba en penacho.
En cuanto al color como A. uaupesi tiene la banda lateral negra bastante ancha similar también a la de A.iniridae, su color tampoco tiene nada que envidiar al de otros Apistogrammas, por la zona ventral que queda bajo la banda lateral, encontramos un tono rojizo anaranjado sobre un fondo blancuzco que se extiende por la aleta anal, mientras que por encima de la banda un color pardo sube hasta una dorsal llena de pequeños regalos de color, iridiscencias azules que mueren en unos radios puntiagudos rojizos acompañados de los ya comentados ribetes reticulados rojizos.

Alimentación.

Posiblemente pueda llegar a acostumbrarse a comer escama, pero con un Apistogramma de este calibre uno nunca sabe si arriesgar, por lo que junto con la escama que comían sus otros compañeros, se le daba larva roja congelada, gusanos grindal y artemia. El pez es delicado pero no tonto, por lo que pocas veces le vi tragar escama aunque si la probaba antes de escupirla. De todos modos siempre es mejor darle de todo un poco.

Agua.

El agua es muy ácida, agua osmótica al 100% en un acuario maduro y lleno de plantas, troncos y cocos, por lo que debe de estar en torno a 5 pH. Y a unos 27º grados, aunque en verano subió algo más sin problemas visibles para la especie. Cambios regulares pero sin obsesionarse. Dicho de otro modo, agua madura, limpia pero sucia, es decir con una carga microbiológica importante pero con pocas sales.


Comportamiento.


Su agresividad es inversamente proporcional a su delicadeza, nos encontramos ante un pez muy poco agresivo, aunque como todo cíclido defiende su territorio con posturas amenazantes, pocas veces se le ha visto arremeter, sobretodo fuera de época de freza. En época de freza la cosa cambia, el pez se torna algo más agresivo alentado por la hembra sin embargo, no puede compararse con otros Apistogrammas como A. cacatuoides, agassizii, hongsloi, viejita, etc... me atrevería a decir que es el Apistogramma más pacífico que he mantenido, aunque no es un pez pacífico. Prueba de su carácter poco agresivo es su mantenimiento con una sola hembra, que se hace completamente viable sin que ella sufra demasiado.
La hembra en estado de freza es una hembra de Apistogramma en todos los aspectos, brutal defensora de su puesta y freza no dudará en cargar contra cualquier invasor sin ningún miramiento.



Reproducción.

No difiere de la reproducción de otros Apistogrammas. El cortejo típico de la especie eleva sus colores hasta el séptimo cielo y estos entre bailes realizan una puesta poco abundante y de tonalidad rojiza.
La hembra escoge lugares muy poco accesibles, de ese modo evita la intrusión de coridoras, pero también dificulta el trabajo fotográfico, por lo que me he visto obligado a levantar el tronco para visualizar la puesta.






Bibliografía: Mergus Cichlid Atlas.

Autor del texto y fotografías: Carlos García Pérez
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