Bitacoras.com Un PoCo De CaRLoS ZiOk: febrero 2008

sábado

Apistogramma eremnopyge

Apistogramma eremnopyge.(Ready & Kullander, 2004)


Introducción

De las múltiples especies de cíclidos enanos sudamericanos del creciente género Apistogramma Regan, hoy nos centramos en una concreta, el Apistogramma eremnopyge. Habitante endémico del rio Pintoyacu y del rio Itaya (Peru) cerca de Iquitos, allí encontramos a nuestro protagonista.

El Apistogramma eremnopyge recibe su nombre de la composición de la palabra griega Eremnos (mancha) y la palabra griega pyge (grupa o nalga) y fue descrito en el 2004 por Jonathan Ready y Sven Kullander del departamento de zoología vertebrada del Museo de historia natural de Suecia, quienes posteriormente publicaron su descripción en el diario ictiológico Zootaxa. Anteriormente a su descripción el pez se estuvo comercializando con diversos nombres, como A. sp. Fresa, A. sp. Strawberry o A. sp. Fresia.

En esa publicación se describen varias de las características ictiológicas que definen al Apistogramma eremnopyge, pues es una característica única por ejemplo la zona oscura que muestran en el pedúnculo caudal, tanto el macho, como la hembra y que da nombre a su especie.




Distribución.

La distribución de esta especie, que se sepa hasta la fecha, es bastante concreta, pues se conoce que solo habita en Perú, en la provincia de Loreto concretamente en el río Itaya, río que ha estado sufriendo cambios de curso y dragados frecuentes en su desembocadura, siendo a veces tributario del Nanay y otras del Amazonas a su paso por la ciudad peruana más importante, Iquitos. También encontramos a nuestro protagonista en el rió Pintoyacu, este último, afluente del río Nanay, a pocos kilómetros de la ciudad de Iquitos también.



Descripción.

Estamos ante un individuo ligeramente alargado y comprimido lateralmente, de marcado dimorfismo sexual, como la mayoría de las especies del género. El macho alcanza como media 50 mm.de longitud desde la boca a la base de la aleta caudal, mientras que en la hembra el tamaño medio es de 25 mm. Aunque el tamaño es determinante para la diferenciación sexual, la diferencia sexual más obvia se da en cuanto a color y forma de las aletas se refiere.

En mi opinión es esta una de las más bellas especies dentro del género, pues el macho hace gala de una forma y color extraordinarios. La boca del macho es muy similar a la de A. bitaenita, sin llegar a tener una boca tan gruesa como A. cacatuoides, encontramos sobre los opérculos un trazado rojo y azul, común a algunos Apistogrammas. Sobre el cuerpo la coloración principal es el gris, marcando en todo momento la banda oscura longitudinal desde el ojo hasta la aleta caudal dónde acaba casi difuminándose en la zona oscura que da nombre a la especie, al tiempo que le acompañan unos sutiles puntos en las dos hileras de escamas por encima y por debajo de esta línea y una iridiscencia longitudinal de color azul. La zona del lomo cercana a la aleta dorsal tiene un tono parduzco. La aleta dorsal presenta el primer radio más corto y de color negro, el segundo radio es más largo que el tercero que es menor que el cuarto y ya empiezan a mostrar coloración que avanza desde el lomo en un color rojo anaranjado y luego pasa a ser azul para acabar siendo de nuevo de color rojo, esta vez más intenso. Aproximadamente los 10 primeros radios, crecen desalineados y con las puntas sobresalientes. Los últimos radios de las aletas dorsal, anal y caudal son muy prolongados, mostrando pedúnculos o en el caso de la caudal haciendo que adquiera forma de lira.




Mantenimiento.

La especie es apta para ser mantenida en pareja, ya que no es significativa la agresividad que el macho arroja contra la hembra y son fortuitos los ataques, si el acuario es relativamente grande y hay compañeros de acuario con los que este pueda entretenerse, de todos modos, también es apta la especie para ser mantenida con más de una hembra, de ese modo el macho puede repartir entre otras cosas, su agresividad, y como no son demasiado agresivas entre ellas, fuera de épocas de reproducción, no tendría porque haber problemas de territorialidad intraespecífica entre las hembras.

El acuario donde han sido mantenidos, ha sido un acuario de 200 litros, con aguas ácidas, blandas y claras. En cuanto a las características del agua, el pH aproximado ronda entorno a los -5,5-6- y la dureza entre 7-8 dGH, con un kH imperceptible. La temperatura del acuario se ha mantenido más o menos constante entorno a los 28 º C.

Por otra parte, el acuario está, en algunas zonas, densamente plantado, hecho que facilita la manutención de las buenas condiciones del agua, junto con los regulares cambios semanales de agua de un 25 %, considerando de importancia el hecho de conservar los nitratos relativamente bajos, puesto que las especies del género Apistogramma suelen ser propensas a contraer enfermedades si el nivel de nitratos aumenta por encima de su corto margen de tolerancia, por esta razón hacemos especial hincapié en el cuidado del agua.

Hablando de la decoración y plantado del acuario, como ya se ha comentado antes, el acuario está bastante plantado, eso además de aligerar el mantenimiento del agua, procura refugios a los inquilinos, pues de otro modo, se sentirían estresados y asustados por la iluminación directa mostrándose tímidos. Además una serie de troncos, cáscaras de coco y rocas están colocadas de forma estratégica, creando accesos y cuevas a los cuales solo los A. eremnopyge pueden entrar, ya que la especie desova en cuevas como la gran mayoría de especies del género. Este último dato también es importante, ya que en mi caso concreto habitan con otros compañeros del género Corydoras que pueden llegar a ser molestos para la pareja en épocas de puesta, y que si tienen acceso a las grutas y cuevas, por la noche podrían acabar con las puestas o alevines.


Alimentación.

La especie en cuanto a alimentación no es diferente al resto de especies del género Apistogramma, por lo general no son grandes comedores, aunque eso no significa que no coman bien, si no que no son demasiado glotones y salvo individuos concretos, tienen un límite a la hora de comer. Aceptarán de buen grado cualquier alimento, siempre que estén ya acostumbrados a comerlo. Sin embargo por norma general hay alimentos a los que un Apistogramma no debería decir no, hablamos de larva roja u otras larvas y artemia administrados de forma ocasional, si el alimento está vivo, es uno de los mayores alicientes para incentivar una puesta y si es congelado también lo aceptarán de buen grado. Esto no quiere decir que sea lo único que comen, de hecho no debería ser nunca lo único que coman, pues también aceptan papilla preparada de forma casera o comercial, escamas o gránulos si somos capaces de acostumbrarles a ello, y es bueno que tengan una dieta equilibrada y variada al mismo tiempo. Además, encontrarán en el acuario más alimento, pues pasan parte del día rebuscando por la superficie del sustrato y picoteando, pequeños microorganismos u otros, llegando incluso a veces a tomar parte del sustrato en la boca.

Como conclusión respecto a la alimentación, se destacaría la importancia de la alimentación en el género para inducirlos a la puesta, pues cuando la pareja se encuentra en buenas condiciones de agua y además come abundantemente, el macho se encuentra en un estado de plena vigorosidad y la hembra destina parte de esa alimentación a producir huevas. Lo siguiente y lógico es que la pareja se guste si no lo ha hecho ya, se corteje, busquen y finalmente encuentren, un lugar para hacer el desove en un intento de perpetuar la especie.




Comportamiento.

Como con toda especie del género Apistogramma o porque no, incluso de la familia de los cíclidos, podríamos hacer una clasificación de su comportamiento separándolo en dos partes, una parte sería el comportamiento sin puesta, y otra sería el comportamiento con puesta. De este último se hablará en el apartado de reproducción, mientras tanto, ahora se describirá el comportamiento de la pareja en la época previa al desove y algunas de sus particularidades.

Como todo cíclido que se precie, posee un carácter territorial y por que no a veces agresivo según las circunstancias, pero como se comentó con anterioridad, no es una de las especies de Apistogramma más agresiva, esto implica varias cosas, se podrá mantener con otros peces sin que estos se vean agredidos por compartir acuario con ellos, además de que su percepción de territorio es permisiva fuera de la época de desove, es decir, el macho patrulla por todo el acuario, lo acapara por completo (hablamos de 200 litros), sin embargo, no intenta ni mucho menos, que los habitantes estén fuera de su territorio, simplemente, deambula por todo el territorio y en ocasiones se muestra amenazante. Con esto consigue que el resto de peces sepa que cuando él está ahí, ellos deben alejarse, pero no recurre a la violencia física para imponer los límites de su territorio, simplemente se muestra amenazante estirando todos lo radios de sus aletas, momento en el que el resto de peces entienden que es hora de alejarse. Por otra parte en ocasiones ni siquiera se muestra amenazante y nada al lado de otros compañeros sin problemas.

Mientras tanto la hembra busca con insistencia una cueva, un lugar de puesta donde poder desovar, la hembra en este caso es más territorial que el macho, pues ella si que desplaza a cualquier intruso que se acerque a la zona que ella considera apta para puesta, aunque no sea la definitiva.

Durante este tiempo, el macho se acerca a la hembra con asiduidad en su labor de patrulla, y esta le incita a seguir patrullando indicándole que aún no está preparada, lo curioso es que en muchas otras especies del género, en este momento, el macho atacaría a la hembra por no estar preparada para el desove. En esta especie, el macho prosigue sin mediar disputa, con su ruta de reconocimiento.

Y este es el comportamiento de la especie a grandes rasgos, descrito en términos generales, se podría decir que es una especie relativamente pacífica si no es mantenida con otras especies del género, y que se muestra puntualmente amenazante respecto a otros peces fuera de la época de desove con pocos ataques significativos. Por tanto apta para ser mantenida en un acuario comunitario.




Reproducción.

Para no perder la dinámica se hablará primero del comportamiento en la reproducción. En la reproducción el comportamiento de la pareja cambia por completo, la hembra acentúa su agresividad, ya dejada entrever en la época anterior a la puesta, el macho sin embargo, ahora hará gala de una agresividad imprevista y que apenas se podía intuir. En ningún momento correrán peligro los compañeros de acuario, sin embargo, les harán entender que no deben pasar de ciertos límites o mejor dicho, que deben estarse quietos y alejados. Cuando la hembra ya ha escogido el lugar de la puesta, entre cortejos recíprocos, con una exaltación de los colores en ambos, mostrando el iris de los ojos de un llamativo color blanco, estos se disponen a realizar la puesta, entre bailes y movimientos que solo ellos entienden, la hembra incita al macho a entrar en la cueva decidida y finalmente el macho entra, dentro se producirá el desove y posterior fecundación. Tras este, el cambio de comportamiento, empieza minutos después de la puesta, aunque al macho le cuesta habituarse. A partir de este momento, la hembra guardará con recelo el lugar de la puesta, entrando cada cierto tiempo a limpiar los aproximadamente 30 o 40 rosados huevos y a airearlos, quitando los que no hayan sido fecundados. Mientras tanto el macho empieza a adquirir el rol de padre, no entiende demasiado bien el papel de defensa del territorio, por ahora solo sigue patrullando. Tres días más tarde, los huevos eclosionan, la hembra traslada con la boca a sus alevines a otra cueva, donde reabsorberán su saco vitelo durante dos días más. Tras este tiempo, los alevines empiezan a nadar, momento en que el padre se define como tal con más ánimo que nunca. Continuamente se acerca a la hembra que le alienta para seguir defendiendo con ferocidad frenética la zona donde se halla la madre con sus alevines. Es remarcable el cambio de comportamiento, pues nada de un modo hiperactivo si ve a algún pez acercarse por el horizonte, para descargar con fuerza un “no te acerques” a modo de ataque. Esta furia frenética se consume en un minuto o poco más y solo cuando esta todo despejado, el macho retorna entretenido y lentamente al lugar de la hembra, que le vuelve a alentar para el mismo fin, esto se repetirá mientras la hembra tenga a cargo el cuidado de las crías.



La hembra, diariamente durante las primeras semanas sacará a pasear a las crías, de hecho ese paseo es el que proporciona alimento a las crías en un acuario maduro, pues se alimentan de Cyclops, copépodos y pequeños microorganismos que residen en el sustrato o base de las plantas y microalgas, hasta que pueden empezar a alimentarse de alimentos de mayor tamaño. Mientras salen a pasear con la madre las crías se moverán y nadarán respondiendo al idioma materno, pues es la madre la que les indica si deben seguirle, o por el contrario, deben quedarse donde están. Pues son frecuentes las cortas y rápidas escapadas de la madre, o bien para observar y analizar si el próximo destino será seguro, para observar si se acerca alguien, para alejar a algún intruso o bien para alentar al macho en su cometido, y si estos le siguieran a todas partes posiblemente se convertirían en alimento de cualquier depredador. El nado de los alevines es mínimo, se mueven poco mientras esquilman los microorganismos de la zona, apenas mediante cortos movimientos de menos de 10 mm. cada cierto tiempo. Sin embargo, cuando la madre les enseña su lateral amarillo serpenteante a cierta distancia, entienden que les da carta blanca para avanzar hacia ella y su nado ya es mayor, pueden llegar a recorren entre 40 y 50 mm. de forma rápida para llegar de nuevo junto a su madre y seguir comiendo.





Bibliografía.

Apistogramma eremnopyge, a new species of cichlid fish (Teleostei, Cichlidae) from Perú. Zootaxa

Autor

Texto y fotos realizadas por Carlos García Pérez.
Última entrada